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Ramón Grau San Martín
10 de octubre de 1933 - 15 de enero de 1934.
Los propios Pentarcas comprendieron que el sistema de gobierno colegiado que habían
formado no era eficiente, no gozaba de respaldo popular y decidieron nombrar como
presidente al Dr. Ramón Grau San Martín, médico, profesor universitario y figura
política popular.
La mayoría de los países que le habían negado su apoyo a la Pentarquía, también le
negaron su respaldo al gobierno del Presidente Grau. Sólo México, España, Uruguay y
Panamá le dieron su respaldo. Los Estados Unidos tampoco lo respaldaron, pero no
hicieron uso tampoco de los derechos que le otorgaba La Enmienda Platt.
Durante los próximos tres meses, se tomaron medidas muy importantes en el aspecto
laboral. Una de las mas efectivas fue la protección a la clase obrera, ordenando que el
50% de los obreros de las diversas empresas fueran cubanos nativos. También creó el Dr.
Grau la Secretaría del Trabajo, decretó que el día de trabajo fuera de ocho horas, y que el
salario mínimo de los trabajadores de la industria azucarera fuera de $0.75. Se crearon
también comisiones de arbitraje para resolver los problemas de las huelgas.
En el aspecto del comercio internacional, el Presidente Grau suspendió el pago del
préstamo al Chase National Bank, y embargó las propiedades de la Cuban-American
Sugar Co. Estas acciones preocuparon en extremo al gobierno norteamericano.
Con respecto a la industria azucarera, el gobierno ordenó la producción libre de los
ingenios cubanos, hasta el máximo de 60,000 sacos, compró las propiedades de la
compañía Cuba-Cane, y se comenzó un programa de reforma agraria. También se
concedieron ciertos derechos a los trabajadores de las compañias de teléfono y
electricidad que estaban en manos extranjeras.
Los norteamericanos que residían en Cuba y que tenían negocios en la isla, se opusieron
al Dr. Grau, y por consiguiente no se hizo esperar la crítica del Embajador de
Estados Unidos, Sumner Wells. El Dr. Grau había llegado al poder por la decisión de
varias organizaciones políticas que ahora le retiraban su apoyo. Hasta el Partido
Comunista lo critica por presión de agrupaciones laborales, y las clases comercialmente
activas, especialmente los españoles, le negaron su confianza.
Ante tanta presión, el Dr. Grau San Martín renuncia a la presidencia el 15 de enero de
1934. En ese momento, asumió la presidencia el Ingeniero Carlos Hevia.
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